“No es la especie más fuerte
la que sobrevive, ni la más inteligente,
sino la que responde mejor al cambio.”
Charles Darwin
Alejandra Martinez
Bogotá, actualmente, cuenta con alrededor de 7. 862. 277 habitantes y el servicio de
transporte no da abasto, el Transmilenio se ha convertido en una odisea, en una
especie de película 300, donde el más fuerte sobrevive o en este caso, logra
abordar un bus.
Los buses azules se han convertido en un acertijo el cual
debemos saber descifrar, puesto que, aún no se sabe con claridad qué ruta es la
que nos sirve para nuestro lugar de destino, también la cantidad de estos buses
que se ven al día varados, deja mucho que pensar. Aparte las tres tarjetas que
ya parecen una más de crédito en las billetera, para coger un bus rojo, azul y naranja, sin saber su verdadero uso en el
sistema, bueno entremos en materia de seguridad ummm… Ya se sube el vendedor
ambulante que en ciertas oportunidades es el “campanero” del ladrón, también
está la modalidad de cosquilleo, pues en semejante aglomeración de ciudadanos es lo mínimo.
¡Ah¡, aparte los delincuentes entran como si nada en el
articulado y amenazan con cuchillo en mano si se le acercan, porque ya se
siente atrapados o para amedrentar a sus víctimas y así obligarlas a despojarse de sus pertenencias. Por lo
anterior, en este rublo tampoco se salva; se ha merecido un 1.0, en
calificación, no se deja el 0.0, dado que sube la nota el hecho de que en
algunas estaciones de Transmilenio, haya presencia de bachilleres para poder
generar esta sensación de autoridad.
Pero la pregunta es ¿Solo el SITP es quien se raja en
el escalafón de un buen servicio?, la respuesta es ¡NO¡, nosotros desde que
salimos estamos en una selva de cemento en la que luchamos por nuestra
sobrevivencia en el mundo, pero hay que recordar y tener presente que prevalece
el bien común, sobre el particular y como usuarios, también hacemos parte de un
cambio al que algún día queremos llegar; desde el simple hecho de respetar
las filas hasta brindar un puesto,
empezamos a generar cambio, contagiando
a los demás de buenos actos.
Si como usuarios seguimos en un constante conflicto
que porqué nos empujaron, que porqué no hay una silla en la que nos podamos
sentar, que porqué no nos dijeron las cosas de la manera más adecuada;
seguiremos llenándonos de porqués y seguiremos yendo en una misma vía junto con
la falta de organización del Sistema Integrado de Transporte, sin aportar
soluciones a las diferentes problemáticas que tiene la ciudad, entre ellas la
más importante y de la que cada uno de nosotros se hace responsable, la
tolerancia.
Intentemos en estas situaciones de intolerancia ir en
contra vía de lo que normalmente nos presentan los medios, implementando
cultura ciudadana, generando ese impacto social, evitando colarnos, saltar por
las puertas de las estaciones, teniendo en cuenta el “deje salir primero”
y respetando las sillas azules.
¡HAZ QUE
SUCEDA, TU TAMBIÉN ERES PARTE DEL
CAMBIO!

No hay comentarios:
Publicar un comentario