Por: Iván Rivera Hernández
Universidad Los Libertadores
Observatorio de Medios
Los habitantes de la capital colombiana
para el 2005 se acercaban a 7.778.691 millones de habitantes; trasportarse
en Bogotá es, fue y será un problema para las personas que habitamos en ella,
la hazaña diaria de miles de personas
que durante años han tenido que sobrevivir a las formas de trasporte, dirigirse
a sitios básicos para educación, trabajo, claramente es una pesadilla, nuca ha
existido una infraestructura adecuada la
ciudad, no fue diseñada para resolver las necesidades para desplazarse a
varios lugares en un tiempo razonable en
un mismo día.
En 2008, el entonces alcalde de la ciudad Enrique Peñalosa, puso en
marcha el plan Empresa de
Transporte del Tercer Milenio S.A, Transmilenio, buscando una solución al
caos de dicho momento, la idea original es clara, buscar una salida al
estancamiento de recorridos internos de la ciudad, Transmilenio es más rápido
que los buses públicos de hace 20 años, ese es su punto a favor para el
sistema.
No quiero entrar en discusión si las políticas implantadas en el sistema
desde su creación hasta hoy son correctas o no, las formas fueron muchas pero
el objetivo se puso en marcha, el
proyecto buscaba la mejora del trasporte, lo cual puedo afirmar
que se logró de cierto modo, un ejemplo, son los recorridos que en este momento
son más rápidos a lugares lejanos de la ciudad, un trayecto del centro de la
ciudad a Soacha, demoraba hasta tres horas, por el contrario en la actualidad
un articulado no supera los cuarenta minutos.
El refuerzo de Transmilenio con la aplicación del Sistema de Integrado Transporte
Público de Bogotá, SIPT, incorpora los dos servicios en busca de dar
un respaldo a Transmilenio, del 2012 al 2015 se ha buscado la interacción de
los dos servicios para los ciudadanos, sin embargo, ha sido lenta, tediosa por desconocimiento de
los usuarios que prefieren el trasporte tradicional, ¿Por qué no se logra
que un porcentaje significativo de los
ciudadanos de la capital utilicen el servicio de Transmilenio y SITP? La
respuesta está en la poca importancia que los medios masivos de
comunicación le han dado, al no tratar con
la importancia correspondiente el tema del trasporte en la capital, los canales
por los cuales los usuarios se informan no tiene regularidad necesaria o
tiempos determinados para tratar el tema como corresponde, los intereses de
cada medio son diferentes y tratan desde su conveniencia lo que sucede con el
sistema
Los dos proyectos tienen políticas
diseñadas para lograr la mejora del trasporte en Bogotá, pero sino cuentan
con la información correcta, apropiada y a tiempo, nunca podrán hacerlo, los medios
no están en sintonía con la necesidad de la alcandía de llegar a la suficiente
población para la utilización correcta del servicio,
Los medios se han encargado, simplemente, de ser anunciantes de las
falencias del proyecto, los ciudadanos necesitan características del sistema
para no temer utilizarlo, quieren sentirse con la información adecuada para saber precios, rutas, formas que le
permitan ir de un lugar a otro sin problemas que no sientan
desorientación, el desconocimiento es la
mayor razón para no utilizar el sistema, los medios tiene que ser parte
primordial del sistema, es decir, que deben ser un engrane más del proyecto que
se lleva a cabo en la ciudad.

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